Resumen

Se trata de un viaje en el Magdalena. La palabra de Roque, chamán Pijao, nos guía. En el nacimiento del río nos cuenta el órigen del Mohán, ese viejo ancestro de los indígenas de hoy en día. Algunos testimonios vienen a completar su historia desde el cotidiano de los habitantes. La imagen del Mohán se construye poco a poco: su voz, su predilección por la música, su poder de seducción... Hasta percibirse como un reflejo inestable sobre la corriente del río. Se trabaja con la sugestión hasta la primera aparición del chamán. La voz del narrador se encarna. Roque hace un ritual para comunicar con el Mohán. Lo vemos dialogar. Él nos traduce las palabras del Mohán.

El Mohán dice que el río está muy cargado para un espíritu como él.

En el centro de los remolinos, los cuerpos de las victimas de la violencia giran sin cesar. Sus almas en pena oscurecen el agua y pesan sobre la conciencia de sus habitantes. Parece que el diablo tomó posesión del río. Algunos han llegado incluso a hacer pacto con él.

El Mohán esta siendo desalojado. El río se está convirtiendo en cementerio.